El Consejo de Gobierno de la Región de Murcia declaró Bien de Interés Cultural, con categoría de Sitio Histórico, la zona denominada Monteagudo-Cabezo de Torres, un conjunto de construcciones que se extienden desde el castillo de Monteagudo a Cabezo de Torres, en un distancia aproximada de 1,5 kilómetros y dentro del término municipal de Murcia.
El castillo de Monteagudo, con su carácter relativamente aislado e inmediato a la Huerta de Murcia, así como lo abrupto de su relieve, convierte al monte en un punto de importante referencia visual dentro del paisaje huertano. La fortificación ocupa una superficie algo superior a los cinco mil metros cuadrados.
A unos 300 metros del citado castilo se ubica el Castillejo de Monteagudo, palacio de recreo posiblemente del emir Ibn Mardanis, y centro de una vasta almunia que comprendía terrenos de secano y áreas regadas mediante notables estructuras hidráulicas.
A unos 800 metros de este segundo complejo histórico, siguiendo la carretera que va hacia Cabezo de Torres, se sitúa el Castillo de Larache. Desde el punto de vista arquitectónico, esta fortificación presenta una peculiar característica que la diferencia por la total ausencia de torres. Junto a él se localiza una alberca, conocida popularmente como huerto redondo, varias viviendas y una almazara.
En el cerro denominado Cabezo de Abajo está situado lo que queda de otra edificación contemporánea, el Castillo de Cabezo de Torres, construido sobre una pequeña elevación de 73 metros de altura y rodeado de construcciones por tres de sus lados, por lo que no sobresale de su entorno.... |