Al sureste de Navarra se extienden las 41.845 Ha. de este Parque Natural que ha sido declarado por la UNESCO Reserva Mundial de la Biosfera (2000) y que incluye tres Reservas Naturales. Se trata de un paisaje semidesértico, en parte, donde lluvias torrenciales han moldeado un terreno de yesos y arcillas. Amplias llanuras se intercalan con barrancos, acantilados y cerros que llegan hasta los 600 metros de altura. La llamada Bardena Blanca agrupa los paisajes más blancos, de sustrato de yeso y vegetación esteparia. Los bosques de pino carrasco y suelos arcillosos se encuentran en la llamada Bardena Negra. La riqueza paisajística de este entorno se ha protegido, además, con la figura de Reserva Natural en tres lugares específicos. Así es el caso del Vedado de Eguaras, donde se puede admirar un pequeño circo rodeado de barrancos de yeso y poblado de sabinas, rebollos y romeros. El llamado Rincón de Bú posee cortados donde anidan los búhos reales, águilas reales y alimoches. Por su parte, las Caídas de la Negra son un conjunto de grietas que llegan hasta los 270 metros de profundidad. En conjunto, las Bardenas Reales dan cobijo a unas 24 aves rapaces (halcón peregrino, águila calzada, buitre leonado...), además de a una avifauna esteparia como la avutarda o la alondra. En el Parque Natural también se encuentran más de 28 especies diferentes de mamíferos, ocho de las cuales corresponden a micromamíferos como la musarañita o el ratón moruno. En las balsas de agua, tanto naturales como artificiales, habitan truchas, barbos, tencas... mientras que a su alrededor tritones y ranas conviven con multitud de reptiles. El lagarto celado, la culebra de escalera o el galápago leproso son sólo algunos de ellos... |