Un paisaje sobrecogedor, fruto de la intensa y reciente actividad volcánica. Se trata de un terreno de origen volcánico con extrañas y curiosas formaciones surgidas por la solidificación de la lava. La presencia de vegetación es muy escasa, salvo en las zonas de materiales más antiguos, previos a las últimas erupciones del siglo XVIII y XIX. Alli proliferan los líquenes, existiendo casi un centenar de especies diferentes. En las zonas más frescas son frecuentes el geranio silvestre, los corazoncillos y los bejeques. En cuanto a fauna, dominan los reptiles y las aves, que se han adaptado bien a la excepcionales condiciones del parque.... |