Con una superficie total de 269 kilómetros cuadrados, El Hierro es la más pequeña de las Islas Canarias. En su reducido territorio conviven los más diversos paisajes y ecosistemas, hecho que, unido a la puesta en marcha de un programa de desarrollo sostenible, ha permitido su declaración como Reserva de la Biosfera por la Unesco en el año 2000. El Hierro se sitúa en el extremo occidental del archipiélago canario. Su origen volcánico ha dado lugar, con el lento devenir de los siglos, a una gran riqueza paisajística: desde las fértiles tierras de cultivo de El Golfo y los abruptos acantilados costeros, en el norte, hasta las increíbles formaciones geológicas de lavas y conos del sur, pasando por la exuberante vegetación que domina todo el centro insular. La isla alberga una enorme biodiversidad. Así, en las zonas de mayor altitud se encuentran los bosques de laurisilva, auténtico vestigio vegetal de la Era Terciaria. Encinas y hayas se concentran en el fayal, mientras que también abundan densos bosques de pino canario y las sabinas, especie ésta última presente en el oeste de la isla. Por su parte, la costa alberga concentraciones de matorral y depara valiosos hábitats marinos, como la Reserva Marina de La Restinga-Mar de las Calmas. Para la preservación del entorno natural de El Hierro, las autoridades han puesto en marcha un programa de desarrollo sostenible que involucra a todos los sectores económicos y que pasa por la explotación racional de los recursos naturales de la isla. Dicho programa, comenzado en 1995, reúne una serie de iniciativas relacionadas con áreas tan dispares como la agricultura, la pesca, el reciclado de materiales o la utilización de energías renovables.... |