En el noroeste de la Comunidad de Madrid se extiende el Parque Regional de la Cuenca Alta del Río Manzanares, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO en 1993. Alturas que van desde los 600 hasta los 2.300 metros configuran un paisaje de cumbres, sierra baja y llanos, donde habitan multitud de especies mediterráneas. El corredor que enlaza el núcleo urbano de Madrid con la Sierra de Guadarrama posee un incalculable valor natural, gracias al curso fluvial que lo recorre. La Cuenca Alta del Manzanares cuenta con cumbres graníticas como La Pedriza, lugar poblado por buitres leonados y halcones peregrinos. Este perfil accidentado se suaviza en la Sierra del Hoyo del Manzanares dando origen a encinares, robledales y fresnadas. Estos bosques se alternan con pastos de uso ganadero creando dehesas aptas para el desarrollo de gamos y ciervos. En la parte más baja, como en las zonas del Embalse de Santillana y Soto de Viñuelas, aumentan los pastos asociados al agua y se dan importantes comunidades de aves acuáticas. Así se conforman los llamados sistemas agrosilvopastorales (dehesas, prados y pastizales), de gran interés para la conservación del entorno. En la zona más cercana al cauce del Manzanares surgen galerías arboladas formadas por sauces, chopos, fresnos y abedules. Entre los arbustos destacan las zarzamoras, los rosales silvestres y la madreselva. Acompañando a los ciervos y gamos aparecen también en la Cuenca Alta del Manzanares tejones, gatos monteses, nutrias y jabalíes.... |